Temía terriblemente el día en que te convertirías en un adulto. Intentó ajustar la mecánica de tu corazón de modo que pudiera conservarte para siempre cerca de ella. Nos había prometido hacerse a la idea de que tal vez tú también llegarías a sufrir por amor, pues la vida está hecha así. Pero no lo consiguió.sábado, 20 de febrero de 2010
La mecánica del corazón
Temía terriblemente el día en que te convertirías en un adulto. Intentó ajustar la mecánica de tu corazón de modo que pudiera conservarte para siempre cerca de ella. Nos había prometido hacerse a la idea de que tal vez tú también llegarías a sufrir por amor, pues la vida está hecha así. Pero no lo consiguió.lunes, 25 de enero de 2010
Adaptation. El ladrón de orquídeas
Yo quería apasionarme con algo tanto como la gente se apasionaba por esas plantas, pero no, eso no va conmigo. Supongo que sí tengo una pasión confesable; quiero saber lo que se experimenta al sentir tanto pasión por algo.Si se llega a tener la suerte de ver una orquídea fantasma todo lo demás queda eclipsado. Si la orquídea fantasma era realmente un fantasma tenía tanto embrujo que seducia a la gente hasta obsesionarla año tras año y fatalmente km tras km. Si era una flor de verdad yo quería ver una, y no era porque me encantaban las orquídeas, ni siquiera me gustan demasiado, lo que yo quería ver era eso que atraía a la gente de forma tan especial y apasionada.
Hay demasiadas ideas y cosas y gente, demasiadas direciones que tomar. Empecé a pensar que la razón por la que era tan imprtante apasionarse por algo es que de esa forma se esculpe el mundo a un tamaño más manejable.
La mayoria de la gente anhela algo extraordinario, algo tan estimulante que arriesgaria todo por ese deseo, pero muy pocos harían algo. Es muy fuerte y enajenante estar junto a alguien tan lleno de vida.
La vida parecía estar llena de cosas similares a la orquídea fantasma, fascinantes para la mente, cautivadoras para el corazón, pero un poco fantásticas, efímeras e inalcanzables.
- Nos van a pillar- No creo
- No quiero morir Donald, he desperdiciado mi vida, joder, la he despercidado. Te admiro Donald, lo sabes. He pasado la vida paralizado pendiente de lo que la gente pensara de mí, y tú, tú no te enteras de nada
- Claro que me entero
- No, no lo entiendes, te lo he dicho como un cumplido. Recuerdo un día en el instituto, te miraba por la ventana de la biblioteca y hablabas con Sara Morsh
- Dios mío, estaba loco por ella
- Ya lo sé. Y tonteabas con ella, y ella estaba encantadora contigo
- Sí, me acuerdo
- Y luego cuando te fuiste, empezó a reirse de ti con su amiga y fue como si se burlaran de mí. Tú no tenías ni idea, parecías tan contento...
- Ya lo sé, lo sabía
- Y ¿cómo estabas tan contento?
- Queria a Sara, Charles, y ese amor era mío, yo era el dueño, ni Sara tenía derecho a privarme de eso. Yo puedo querer a quien quiera
- Pero a ella le parecias ridículo
- Pero ese era su problema, no el mío. Uno es lo que ama, no lo que le ama, eso lo decidí hace mucho tiempo.
viernes, 22 de enero de 2010
Uno de los nuestros
A todos nos era muy fácil desaparecer. Mi casa estaba a nombre de mi suegra, los coches estaban a nombre de mi mujer, mis carnets de la seguridad social y de conducir eran falsos, nunca votaba, nunca pagaba impuestos, mi certificado de nacimiento y mi ficha de la policía eran las únicas pruebas de que estaba vivo. Lo que más me costaba era dejar aquella vida, me gustaba esa vida, nos trataban como a estrellas de cine peligrosas, teníamos todo solo con pedirlo y nuestras mujeres, madres, hijos, todos disfrutaban de lo que hacíamos. Tenía bolsas de papel llenas de joyas apiladas en la cocina, tenía un azucarero lleno de coca junto a la cama, podía tener todo lo que quería con una simple llamada de teléfono. Coches, las llaves de una docena de apartamentos en toda la ciudad, apostar veinte o treinta mil dólares en un fin de semana y luego gastar las ganancias en una semana o pedir prestado para pagar al corredor de apuestas. No importaba, eso no significaba nada, cuando no tenía un centavo en el bolsillo iba y robaba más. Controlábamos todo, untábamos a la mafia, untábamos abogados, untábamos a los jueces, todo el mundo ponía la mano y por ese motivo todo podía comprarse.Y ahora todo se va, eso es lo más duro, que hoy todo es distinto, no hay aliciente, tengo que esperar como todo el mundo, ni siquiera me mandan comida decente. Nada más llegar a aquí pedí espaguetis con salsa marinada y me mandaron macarrones con ketchup. Soy un don nadie y tengo que vivir el resto de mi vida como un gilipollas.
sábado, 9 de enero de 2010
El precio de la verdad
El periodismo está lleno de fantasmas, de fanfarrones e imbéciles, están siempre vendiéndose, negociando los contactos, intentando parecer más importantes de lo que son. Lo bueno es que esta clase de periodistas te ayudan a destacar, si eres incluso un poco humilde, un poco modesto o solicito, puedes sobresalir. Por eso le llevas el almuerzo a un compañero si aun no ha terminado su artículo, te acuerdas de los cumpleaños. Es cierto que el periodismo es un trabajo muy duro, todos estamos bajo presión y nos sacrificamos por sacar un número a tiempo, nadie duerme apenas, pero a veces puedes esbozar una sonrisa.Algunos periodistas creen que el contenido político es lo que hace memorable un artículo. Yo creo que son las personas que descubres, sus rarezas, sus defectos, aquellos que los hacen graciosos o más humanos. El periodismo es el arte de captar el comportamiento.
Tienes que saber para quién escribes y tienes que saber qué se te da mejor. Yo tomo nota de lo que hace la gente, averiguo lo que la conmueve, lo que les asusta, y sobre eso escribo. Son las personas las que cuentan la historia, y sabéis, esa clase de artículos también pueden ganar un Pulitzer.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Más extraño que la ficción
- Bien, siéntese. ¿Ha contado los escalones?
- No
- Claro. He diseñado un cuestionario. ¿A que es emocionante? Vea, 23 preguntas que creo que pueden desvelar alguna verdad sobre esa narradora. Veamos Howart…
- Harold
- Harold. Aunque parezcan tontas, su franqueza es fundamental
- Vale
- Bueno…, la voz es de una mujer, la historia tiene que ver con su muerte, es contemporánea, con un lenguaje refinado y supongo que el autor domina la ciudad
- Sí
- Muy bien. Pregunta número 1: ¿le han dejado algun regalo delante de su casa últimamente? ¿Nada? ¿Chicles, dinero, un gran caballo de madera?
- ¿Disculpe?
- Limítese a contestar
- No
- Vale. ¿Tiene usted tendencia a resolver asesinatos misteriosos en casas de lujo a las que, déjeme que termine, a las que puede o no haber sido invitado?
- No, no, no, no…
- Bien, en una escala de 1 a 10, ¿qué probabilidad hay de que sea víctima de regicidio?
- ¿Regicidio?
- Siendo uno poco probable y 10 que le van a matar dentro de nada
- No tengo ni idea
- Lo formularé de otra manera, ¿es usted rey de algo?
- ¿Como qué?
- De lo que sea, de las pistas de la bolera del barrio
- ¿Rey de las pistas?
- Rey de las pistas, rey de los gnomos...
- ¿Rey de los gnomos?
- Sí, de una tierra clandestina debajo del suelo de su casa, cualquier cosa...
- No..no, qué tontería
- Ya pero empecemos por tonterías para después retroceder. Veamos, ¿alguna parte de usted ha formado parte de otra cosa?
- ¿Dice si tengo los brazos de otra persona?
- Quizá alguna vez fue usted compuesto por piedra, madera, lejía, despojos de cadáveres o tierra consagrada por miembros del consejo rabínico
- No, oiga… oiga…lo siento pero ¿qué tienen que ver estas preguntas?
- Nada, pero para saber en qué cuento está inmerso hay que determinar en cuáles no lo está. Por extraño que parezca ya he eliminado media literatura griega, 7 cuentos de hadas, 10 fábulas chinas y he determinado de forma concluyente que usted no es ni el rey Hamlet ni el tío Tom ni la señorita Marpel ni el monstruo de Frankenstein ni un golem.
- Ah…
- ¿No le alivia saber que no es un golem?
- Sí, me alivia saber que no soy un golem...
- Bien, ¿tiene poderes mágicos?
domingo, 8 de noviembre de 2009
Una historia en el Bronx
-No es que no me fie de ti
-No quiero oír nada. Tampoco creíste que Jane existiera. ¿Te das cuenta de que si el coche llega a explotar nos habría matado a los dos? ¿No lo pensaste verdad? ¿Es que no confías en nadie?
-No
-Es una forma horrible de vivir
-Para mí es la única
-Para mí no, para mí no.

Había flores por todas partes. Los gangsters las valoran mucho, creen que el que manda el ramo más grande es el que demuestra mayor sentimiento.
Se cumplía aquello que Sony siempre decía: a nadie le importa, a nadie le importa.

