miércoles, 27 de febrero de 2013

Delitos y faltas

Todos nos enfrentamos en la vida a decisiones angustiosas, elecciones morales. Algunas son a gran escala, la mayoría de dichas elecciones son sobre asuntos banales, pero nos definimos a nosotros mismos según las decisiones que hemos tomado. En realidad, somos la suma total de nuestras decisiones. Las cosas suceden tan imprevisiblemente, tan injustamente... La felicidad humana no parece haber sido incluida en el proyecto de la creación. Somos solo nosotros, con nuestra capacidad para amar, los que damos sentido al universo indiferente y, sin embargo, la mayoría de los seres humanos parecen tener la habilidad de seguir intentándolo e incluso de encontrar la felicidad en las cosas sencillas como su familia, su trabajo, y en la esperanza de que las futuras generaciones puedan comprenderlo mejor. 

jueves, 17 de enero de 2013

Primos

Me voy a comer este sobao. ¿Es el primero que se cruzó en mi camino? Sí. Pero antes de cogerlo he barajado otros sobaos y este es, sin duda, el que más me gusta. Por eso me lo voy a comer, porque tengo hambre, hambre de muchas cosas, pero me lo voy a comer despacio. Lo más importante es que es una decisión mía, solo mía, la primera que tomo en varios días. La primera, pero no la última. Desayunar no es tan fácil como parece.

miércoles, 16 de enero de 2013

Cadena perpetua

Y así fue como, en el penúltimo día de trabajo, el pelotón de convictos que había alquitranado el tejado del taller la primavera de 1949 terminó sentado a las 10 de la mañana bebiéndose una cerveza Pilsner helada por cortesía del mayor cabronazo que jamás haya estado al cuidado de una prisión estatal. Ese maldito capullo incluso logró parecer benévolo. Nos sentamos a beber con el sol a la espalda y nos sentimos como hombres libres. Diablos, fue como si estuviéramos alquitranando el tejado de una de nuestras propias casas. Era como si fuéramos los señores de la creación. En cuanto a Andy, se pasó todo el descanso sentado a la sombra con una extraña sonrisa en su rostro mirando cómo nos bebíamos nuestra cerveza. Algunos dirán que lo hizo para ganarse el favor de los celadores o para ganarse amigos entre los presos, pero yo creo que lo hizo para volver a sentirse normal, aunque fuera solo por un momento.


- Te diré a dónde iría yo. A Zihuatanejo. Está en México, un pueblecito frente al Pacífico. ¿Sabes qué dicen los mexicanos del Pacífico? Que no tiene memoria. Por eso quiero acabar mi vida allí, en un cálido lugar sin recuerdos. Abriré un pequeño hotel junto a la playa, me compraré una barca vieja, la arreglaré un poco y llevaré a los clientes a pescar. Me resultaría útil allí un hombre que consigue cosas.
- No creo que sobreviviera fuera de aquí. He pasado aquí más de media vida. Ya estoy institucionalizado igual que lo estaba Brooks.
- Te estás subestimando.
- No lo creas. Quiero decir, aquí dentro soy el tipo que consigue cualquier cosa, pero afuera ya tienes las páginas amarillas. Yo no sabría ni por donde empezar. El océano Pacífico... Joder, algo tan grande me asusta. 
- A mi no. No maté a mi mujer ni tampoco a su amante. Si cometí errores ya los he pagado y con intereses. Esa barca, ese hotel... no creo que esté pidiendo demasiado.
- No deberías torturarte de esa forma, Andy. No es más que un puto sueño. México está en el quinto coño y tú estás aquí, y eso es lo que hay.
- Si, vale. Eso es lo que hay. Está allí y yo estoy aquí. Todo se reduce a una simple elección: empeñarse en vivir o empeñarse en morir. 

El señor de los anillos: las dos torres

- Igual que en las grandes historias, señor Frodo. Las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros. Esas de las que no quieres saber el final porque... ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero, al final, todo es pasajero, como esta sombra. Incluso la oscuridad se acaba para dar paso a un nuevo día y cuando el sol brilla, brilla más radiante aun. Esas son las historias que llenan el corazón porque tienen mucho sentido aun cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo, ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias se rendirían si quisieran, pero no lo hacen, siguen adelante, porque todos luchan por algo. 
- ¿Por qué luchas tú ahora, Sam? 
- Para que el bien reine en este mundo, señor Frodo. Se puede luchar por eso. 

El secreto de sus ojos

Y se me ocurrió pensar en los tipos, pero en todos los tipos, no en este tipo en especial. En "el tipo". El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto, pero hay una cosa que no puede cambiar. Ni él, ni tú, ni yo, ni nadie. El tipo puede cambiar de todo, de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín, no puede cambiar de pasión.
Ya no sé si es un recuerdo o el recuerdo de un recuerdo lo que me va quedando.

lunes, 29 de octubre de 2012

Pulp Fiction

- ¿No los odias?
- ¿El qué?
- Estos incómodos silencios. ¿Por qué creemos que es necesario decir gilipolleces para estar cómodos?
- No lo sé. Es una buena pregunta.
- Entonces sabes que has dado con una persona especial. Puedes estar callado durante un puto minuto y compartir el silencio.

domingo, 21 de octubre de 2012

Into the Wild

Dos años en esta tierra, sin teléfono, sin piscinas, sin mascotas, sin cigarrillos. La libertad suprema es un extremista, un viajero estético cuyo hogar es el camino. Y ahora, después de dos largos años vagando, llega la gran aventura, la batalla definitiva para matar al ser falso interior y salir victorioso de la revolución espiritual. Para evitar que la civilización le intoxique decide huir y adentrarse solo en estos parajes, perdido en la naturaleza salvaje. Alexander Supertramp, Mayo de 1992.