viernes, 20 de noviembre de 2009

Más extraño que la ficción

- Parece que nuestra narradora aún no ha llegado a matarle
- No, aun no
- Bien, siéntese. ¿Ha contado los escalones?
- No
- Claro. He diseñado un cuestionario. ¿A que es emocionante? Vea, 23 preguntas que creo que pueden desvelar alguna verdad sobre esa narradora. Veamos Howart…
- Harold
- Harold. Aunque parezcan tontas, su franqueza es fundamental
- Vale
- Bueno…, la voz es de una mujer, la historia tiene que ver con su muerte, es contemporánea, con un lenguaje refinado y supongo que el autor domina la ciudad
- Sí
- Muy bien. Pregunta número 1: ¿le han dejado algun regalo delante de su casa últimamente? ¿Nada? ¿Chicles, dinero, un gran caballo de madera?
- ¿Disculpe?
- Limítese a contestar
- No
- Vale. ¿Tiene usted tendencia a resolver asesinatos misteriosos en casas de lujo a las que, déjeme que termine, a las que puede o no haber sido invitado?
- No, no, no, no…
- Bien, en una escala de 1 a 10, ¿qué probabilidad hay de que sea víctima de regicidio?
- ¿Regicidio?
- Siendo uno poco probable y 10 que le van a matar dentro de nada
- No tengo ni idea
- Lo formularé de otra manera, ¿es usted rey de algo?
- ¿Como qué?
- De lo que sea, de las pistas de la bolera del barrio
- ¿Rey de las pistas?
- Rey de las pistas, rey de los gnomos...
- ¿Rey de los gnomos?
- Sí, de una tierra clandestina debajo del suelo de su casa, cualquier cosa...
- No..no, qué tontería
- Ya pero empecemos por tonterías para después retroceder. Veamos, ¿alguna parte de usted ha formado parte de otra cosa?
- ¿Dice si tengo los brazos de otra persona?
- Quizá alguna vez fue usted compuesto por piedra, madera, lejía, despojos de cadáveres o tierra consagrada por miembros del consejo rabínico
- No, oiga… oiga…lo siento pero ¿qué tienen que ver estas preguntas?
- Nada, pero para saber en qué cuento está inmerso hay que determinar en cuáles no lo está. Por extraño que parezca ya he eliminado media literatura griega, 7 cuentos de hadas, 10 fábulas chinas y he determinado de forma concluyente que usted no es ni el rey Hamlet ni el tío Tom ni la señorita Marpel ni el monstruo de Frankenstein ni un golem.
- Ah…
- ¿No le alivia saber que no es un golem?
- Sí, me alivia saber que no soy un golem...
- Bien, ¿tiene poderes mágicos?

domingo, 8 de noviembre de 2009

Una historia en el Bronx

-No me lo puedo creer. Después de tantos años no te fías de mí
-No es que no me fie de ti
-No quiero oír nada. Tampoco creíste que Jane existiera. ¿Te das cuenta de que si el coche llega a explotar nos habría matado a los dos? ¿No lo pensaste verdad? ¿Es que no confías en nadie?
-No
-Es una forma horrible de vivir
-Para mí es la única

-Para mí no, para mí no.

Había flores por todas partes. Los gangsters las valoran mucho, creen que el que manda el ramo más grande es el que demuestra mayor sentimiento.

Se cumplía aquello que Sony siempre decía: a nadie le importa, a nadie le importa.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Love Actually

Siempre que me siento pesimista por cómo está el mundo, pienso en la puerta de llegadas del aeropuerto de Heathrow. La opinión general da a entender que vivimos en un mundo de odio y egoísmo, pero yo no lo entiendo así. A mí me parece que el amor está en todas partes. A menudo no es especialmente decoroso ni tiene interés periodístico pero siempre está ahí. Padres e hijos, madres e hijas, maridos y esposas, novios, novias, viejos amigos... Cuando los aviones se estrellaron contra las torres gemelas, que yo sepa, ninguna de las llamadas telefónicas de los que estaban a bordo fue de odio y venganza. Todas fueron mensajes de amor. Si lo buscarais, tengo la extraña sensación de que descubriríais que el amor en realidad, está en todas partes.

Forrest Gump

Yo no sé si mamá tenía razón o si la tiene el teniente Dan, yo no sé si todos tenemos un destino, o si estamos flotando casualmente como en una brisa... pero yo creo que pueden ser ambas, puede que ambas estén ocurriendo al mismo tiempo.

El club de los poetas muertos

El día de hoy no se volverá a repetir. Vive intensamente cada instante. Lo que no significa alocadamente, sino mimando cada situación, escuchando a cada compañero, intentando realizar cada sueño positivo, buscando el éxito del otro, examinándote de la asignatura fundamental: el Amor. Para que un día no lamentes haber malgastado egoístamente tu capacidad de amar y dar vida.

Me fui a los bosques porque quería vivir sin prisas. Quería vivir intensamente y sacarle todo el jugo a la vida, para no descubrir en el momento de mi muerte que no había vivido.

La verdad es como una manta que siempre te deja los pies frios, la estiras, la extiendes pero nunca es suficiente. La sacudes, le das patadas pero desde que llegamos llorando a que nos vamos muriendo, solo nos cubre la cara mientras gemimos, lloramos y gritamos.

Una mente maravillosa

¡Gracias! Siempre he creído en los números. En las ecuaciones y la lógica que conducen a la razón. Pero, después de toda una vida de tales búsquedas me hago la pregunta, ¿Qué es verdaderamente la lógica? ¿Quién decide la razón? Mi búsqueda me ha llevado a través de las matemáticas, la metafísica, la ilusión y luego, de regreso, he hecho el descubrimiento más importante de mi carrera, el descubrimiento más importante de mi vida. Es sólo en la misteriosa ecuación del amor en donde hay razones lógicas que pueden encontrarse. Estoy aquí esta noche sólo debido a ti. Tú eres mi razón. Tú eres todas mis razones. ¡Gracias!

El prestigio: el truco final


Quiero que estés atento.

Todo efecto mágico consta de tres partes o actos. La primera parte es la presentación: el mago muestra algo ordinario, una baraja de cartas, un pájaro o una persona. El mago lo exhibe, os puede invitar a que lo examinéis para que veáis que no hay nada raro, que todo es normal. Pero claro, probablemente no sea así.
El segundo acto es la actuación. El mago con eso que era ordinario consigue hacer algo extraordinario. Entonces intentareis descubrir el truco, pero no lo conseguiréis, porque en el fondo no queréis saber cuál es, lo que queréis es que os engañen.
Pero todavía no aplaudiréis. Que hagan desaparecer algo no es suficiente, tiene que hacerlo reaparecer. Por eso todo efecto mágico consta de un tercer acto, la parte más complicada. Este acto es el prestigio.