sábado, 20 de marzo de 2010

El jurado

-¿Sabe qué Fitch? Perderá
-Lo dudo mucho
-Puede que este caso no, y tampoco el siguiente, pero algún día, sí, algún dia... Les ocurre a personas como usted, ¿Quiere saber por qué?
-¿Por qué?
-Porque no puede albergar tanta soberbia sin ser infeliz en la vida. Un día se encontrará sólo en una habitación llena de sombras y lo único que tendrá será el recuerdo de las vidas de las personas que ha destruído

-Es una buena historia Wendall, una muestra más del porqué no puede ganar. Porque, puede que tenga razón, pero la verdad es que me importa una mierda, y ¿sabe qué?, nunca me ha importado.

-Un momento, un momento, un momento... ¿Cómo les puso de su parte? He oído que consiguió 10 votos, diga, ¿cómo les convenció?
-Yo no les convenci, solo evité que usted lo hiciera. Votaron con el corazón, por eso usted ha perdido. Saboree su copa...

viernes, 19 de marzo de 2010

Los chicos del coro

Siento en sus miradas deseos de aire libre, de construir cabañas junto al cielo. El buen tiempo les pone tristes.

Y en los ojos de Morhange, que llevaba tan bien mi compás, leí de pronto muchas cosas; orgullo, la alegría de sentirse perdonado, pero también, y eso era nuevo para él, casi agradecimiento.

lunes, 15 de marzo de 2010

El perfume: historia de un asesino

Mientras tanto, Jean Baptiste estaba a medio camino de París. Le quedaba suficiente perfume para esclavizar al mundo entero si lo hubiera querido, habría podido entrar en Versalles y poner al rey a sus pies, habría podido escribir una carta perfumada al Papa y revelarse como el nuevo mesías, habría podido hacer todo esto y más si lo hubiera deseado. Usaría un poder más fuerte que el dinero, el terror o la muerte: el invencible poder de dominar el amor de la humanidad. Solo había una cosa que el perfume no podía hacer, no podía convertirle en una persona capaz de amar y ser amada como las demás. Y pensó; al diablo con todo, al diablo con el mundo, con el perfume y con él mismo. Y el 25 de Junio de 1766, alrededor de las 11 de la noche, Jean Baptiste entró por la puerta de Orleans y como un sonámbulo sus recuerdos olfativos le llevaron de vuelta al lugar donde había nacido.

En unos momentos Jean Baptiste desapareció de la faz de la tierra. Cuando aquellos hombres y mujeres acabaron sintieron un virginal brillo de felicidad. Por primera vez en su vida habían hecho algo puramente por amor.

domingo, 7 de marzo de 2010

El indomable Will Hunting (II)

- Quedé con una chica
- ¿Cómo te fue?
- Estuvo bien
- ¿Volverás a verla?
- No lo sé
- ¿Por qué?
- No la he llamado
- Eres un aficionado
- Sé lo que estoy haciendo
- ¿Si?
- Sí. No se preocupe, está controlado. Si. Pero esa chica es, ya sabe, bonita, lista, divertida... distinta de las otras que he conocido
- Pues llámala romeo
- ¿Para qué? ¿Para que me de cuenta de que no es tan lista? ¿de que es tope aburrida? No se, yo... esa chica ahora es perfecta y no quiero estropearlo
- Quizá lo que te preocupa es que tú dejes de ser perfecto. Te has montado una filosofía perfecta. De ese modo podrás pasar toda tu vida sin conocer a nadie de verdad.

Lleva muerta dos años y solo recuerdo estas chorradas. Son maravillosas ¿sabes? Estos pequeños detalles son una de las cosas que encuentro a faltar, las pequeñas idiosincrasias, como yo las llamaba, la convertían en mi mujer. Y ella sabía muchas cosas sobre mí, conocía todos mis pecadillos. La gente llama a estas cosas defectos pero no lo son, son lo mejor. Nosotros escogemos a quien dejamos entrar en nuestro mundo. No eres perfecto amigo, y voy a ahorrarte el suspense, la chica que conociste tampoco es perfecta. Lo único que importa es si sois perfectos como pareja, esa es la clave, la intimidad se basa en eso. Puedes saber un montón de cosas pero solo podrás averigurarlo dándole una oportunidad.

lunes, 22 de febrero de 2010

La soledad de los números primos

Los números primos sólo son exactamente divisibles por 1 y por sí mismos. Ocupan un sitio en la infinita serie de los números naturales y están, como todos los demás, emapredados entre otros dos números, aunque ellos más separados entre sí. Son números solitarios, sospechosos, y por eso encantaban a Mattia, que unas veces pensaba que en esa serie figuraban por error, como perlas ensartadas en un collar, y otras veces que también ellos querrían ser como los demás, números normales y corrientes, y que por alguna razón no podían.

Esto último lo pensaba sobre todo por la noche, en ese estado previo al sueño en que la mente produce mil imágenes caóticas y es demasiado débil para engañarse a sí misma.

sábado, 20 de febrero de 2010

La mecánica del corazón

Al final del espectáculo, mucha gente la solicita para intercambiar unas palabras o conseguir un autógrafo. Tengo que hacer cola como todo el mundo, aunque no pida un autógrafo, sino la luna.

Temía terriblemente el día en que te convertirías en un adulto. Intentó ajustar la mecánica de tu corazón de modo que pudiera conservarte para siempre cerca de ella. Nos había prometido hacerse a la idea de que tal vez tú también llegarías a sufrir por amor, pues la vida está hecha así. Pero no lo consiguió.

lunes, 25 de enero de 2010

Adaptation. El ladrón de orquídeas

Hay alguna idea original en mi cabeza, en mi cabeza calva. Tal vez si fuera más feliz no se me caería el pelo. La vida son dos días, necesito vivirlos al máximo. Hoy es el primer día del resto de mi vida. Soy un tópico ambulante. Tengo que ir al médico a que me vea la pierna, tengo algo, un bulto. No he vuelto a llamar al dentista, lo voy dejando. Si no dejara las cosas de un día para otra sería mas feliz. Paso el día sin mover este culo de foca. Si no tuviera el culo tan gordo sería mas feliz, no tendría que llevar siempre las camisas por fuera, como si engañara a alguien. Foca. Debería empezar a correr otra vez, 8 km al día, pero hacerlo de verdad, o hacer escalada.Tengo que dar un giro a mi vida, qué tengo que hacer. Tengo que enamorarme, tengo que echarme novia, tengo que leer más, cultivarme, y ¿si aprendiera ruso? yo que sé... O a tocar un instrumento, podría aprender chino, sería el guionista que sabe chino y toca el oboe, eso sería brutal. Voy a cortarme el pelo al uno, dejar de hacer creer a todos y a mí mismo que tengo una mata de pelo, qué ridículo. Ser auténtico, una persona segura, eso es lo que atrae a las mujeres. Los hombres no tienen que ser atractivos, aunque eso no es verdad sobre todo hoy en día. Hoy se les exige tanto a los hombres como a las mujeres. Porqué debería creer que tengo que pedir perdón por existir, quizás sea la química celular, quizás eso es lo que me pasa, una alteración química, todos mis problemas y mi ansiedad podrían deberse a un desequilibrio químico, a una serie de sinapsis defectuosas. Tengo que hacérmelo mirar, pero seguiré siendo feo, eso no tiene cura.

Yo quería apasionarme con algo tanto como la gente se apasionaba por esas plantas, pero no, eso no va conmigo. Supongo que sí tengo una pasión confesable; quiero saber lo que se experimenta al sentir tanto pasión por algo.

Si se llega a tener la suerte de ver una orquídea fantasma todo lo demás queda eclipsado. Si la orquídea fantasma era realmente un fantasma tenía tanto embrujo que seducia a la gente hasta obsesionarla año tras año y fatalmente km tras km. Si era una flor de verdad yo quería ver una, y no era porque me encantaban las orquídeas, ni siquiera me gustan demasiado, lo que yo quería ver era eso que atraía a la gente de forma tan especial y apasionada.

Hay demasiadas ideas y cosas y gente, demasiadas direciones que tomar. Empecé a pensar que la razón por la que era tan imprtante apasionarse por algo es que de esa forma se esculpe el mundo a un tamaño más manejable.

La mayoria de la gente anhela algo extraordinario, algo tan estimulante que arriesgaria todo por ese deseo, pero muy pocos harían algo. Es muy fuerte y enajenante estar junto a alguien tan lleno de vida.

La vida parecía estar llena de cosas similares a la orquídea fantasma, fascinantes para la mente, cautivadoras para el corazón, pero un poco fantásticas, efímeras e inalcanzables.

- Nos van a pillar
- No creo
- No quiero morir Donald, he desperdiciado mi vida, joder, la he despercidado. Te admiro Donald, lo sabes. He pasado la vida paralizado pendiente de lo que la gente pensara de mí, y tú, tú no te enteras de nada
- Claro que me entero
- No, no lo entiendes, te lo he dicho como un cumplido. Recuerdo un día en el instituto, te miraba por la ventana de la biblioteca y hablabas con Sara Morsh
- Dios mío, estaba loco por ella
- Ya lo sé. Y tonteabas con ella, y ella estaba encantadora contigo
- Sí, me acuerdo
- Y luego cuando te fuiste, empezó a reirse de ti con su amiga y fue como si se burlaran de mí. Tú no tenías ni idea, parecías tan contento...
- Ya lo sé, lo sabía
- Y ¿cómo estabas tan contento?
- Queria a Sara, Charles, y ese amor era mío, yo era el dueño, ni Sara tenía derecho a privarme de eso. Yo puedo querer a quien quiera
- Pero a ella le parecias ridículo
- Pero ese era su problema, no el mío. Uno es lo que ama, no lo que le ama, eso lo decidí hace mucho tiempo.