miércoles, 30 de marzo de 2011

American Beauty

Me llamo Lester Burnham. Este es mi barrio. Esta es mi calle. Esta es mi vida. Tengo 42 años. En menos de 1 año habré muerto. Claro que... eso no lo sé aun, y en cierto modo, ya estoy muerto.

Siempre había oído que toda tu vida pasa ante tus ojos el segundo antes de morir. Para empezar, ese segundo no es un segundo en absoluto, se hace largo e inmenso como un océano de tiempo. En mi caso, aparecía yo tumbado boca arriba en el campamento de los Boy Scouts mirando estrellas fugaces. Y las hojas amarillas de los arces que flanqueaban nuestra calle. O las manos de mi abuela y su marchita piel que parecía papel. Y la primera vez que contemplé el nuevo air Firebird de mi primo Tony. Y Jane... Y Jane.... Y Carolyn.

Supongo que podría estar bastante cabreado con lo que me pasó, pero cuesta seguir enfadado cuando hay tanta belleza en el mundo. A veces siento como si la contemplase toda a la vez, y me abruma. Mi corazón se hincha como un globo que está a punto de estallar, pero recuerdo que debo relajarme y no aferrarme demasiado a ella, y entonces fluye a través de mí como la lluvia y no siento otra cosa que gratitud por cada instante de mi estúpida e insignificante vida. No tienen ni idea de lo que les hablo seguro, pero no se preocupen, algún día la tendrán.