- Ya no sé qué pensar Marlon. Quizás es que me estoy volviendo loco, pero tengo la impresión de que el mundo gira alrededor mio
- Es mucho mundo para un solo hombre, Truman. ¿No será que tienes sueños de grandeza? ¿Que desearías haber llegado a algo importante? Vamos Truman, ¿quién no ha imaginado sentado en el váter que le entrevistaban en el telediario?, ¿quién no ha soñado ser famoso?
- Esto es diferente, parece que todo el mundo está en el ajo
- Soy tu mejor amigo desde que teníamos 7 años Truman. El único modo de que aprobáramos el curso era copiándonos los exámenes, ay dios... eran idénticos, pero a mí eso me hacía sentir seguridad, porque fuera cual fuera la respuesta la acertábamos juntos o la...
- Fallábamos juntos
- ¿Recuerdas aquella vez que nos quedamos toda la noche en el jardín porque querías jugar al polo norte? (risas) Cogí una pulmonía. ¿Te acuerdas de eso?
- Estuviste sin venir a clase casi un mes (risas)
- Para mí eres lo más parecido a un hermano, Truman. Sé que las cosas no nos han salido como habíamos soñado a ninguno de los dos. Conozco ese sentimiento cuando parece que todo se te escapa de las manos, y te niegas a aceptarlo, y entonces, buscas una justificación. Pero, bueno, pues lo que quiero decir es que, por ti me dejaría atropellar sin dudarlo, y la última cosa que haría en esta vida sería mentirte. Piénsalo bien, Truman. Si todos están en el ajo, yo tendría que estarlo también. No estoy en el ajo, Truman, porque no hay ningún ajo.
- Es mucho mundo para un solo hombre, Truman. ¿No será que tienes sueños de grandeza? ¿Que desearías haber llegado a algo importante? Vamos Truman, ¿quién no ha imaginado sentado en el váter que le entrevistaban en el telediario?, ¿quién no ha soñado ser famoso?
- Esto es diferente, parece que todo el mundo está en el ajo
- Soy tu mejor amigo desde que teníamos 7 años Truman. El único modo de que aprobáramos el curso era copiándonos los exámenes, ay dios... eran idénticos, pero a mí eso me hacía sentir seguridad, porque fuera cual fuera la respuesta la acertábamos juntos o la...
- Fallábamos juntos
- ¿Recuerdas aquella vez que nos quedamos toda la noche en el jardín porque querías jugar al polo norte? (risas) Cogí una pulmonía. ¿Te acuerdas de eso?
- Estuviste sin venir a clase casi un mes (risas)
- Para mí eres lo más parecido a un hermano, Truman. Sé que las cosas no nos han salido como habíamos soñado a ninguno de los dos. Conozco ese sentimiento cuando parece que todo se te escapa de las manos, y te niegas a aceptarlo, y entonces, buscas una justificación. Pero, bueno, pues lo que quiero decir es que, por ti me dejaría atropellar sin dudarlo, y la última cosa que haría en esta vida sería mentirte. Piénsalo bien, Truman. Si todos están en el ajo, yo tendría que estarlo también. No estoy en el ajo, Truman, porque no hay ningún ajo.
- ¿Quién eres?
- Soy el creador del programa de televisión que llena de esperanza y felicidad a millones de personas
- Y ¿quién soy yo?
- El protagonista
- ¿Nada era real?
- Tú eras real, por eso valía la pena verte. Escúchame Truman, ahí fuera no hay más verdad que la que hay en el mundo que he creado para ti, las mismas mentiras, los mismos engaños, pero en mi mundo, tú no tienes nada que temer. Te conozco mejor que tú mismo
- Nunca has tenido una cámara en mi cerebro
- Tienes miedo, por eso no puedes marcharte. Está bien Truman, yo te comprendo. Llevo observándote toda tu vida, te observé al nacer, te observé cuando diste tu primer paso, observé tu primer día de colegio, y el capítulo en el que se te cayó tu primer diente. No puedes irte Truman, este es tu sitio, conmigo. Háblame, dime algo, ¡di algo maldita sea! ¡Estás en la televisión, en directo ante todo el mundo!
- Por si no nos vemos luego, ¡buenos días, buenas tardes y buenas noches!
- Soy el creador del programa de televisión que llena de esperanza y felicidad a millones de personas
- Y ¿quién soy yo?
- El protagonista
- ¿Nada era real?
- Tú eras real, por eso valía la pena verte. Escúchame Truman, ahí fuera no hay más verdad que la que hay en el mundo que he creado para ti, las mismas mentiras, los mismos engaños, pero en mi mundo, tú no tienes nada que temer. Te conozco mejor que tú mismo
- Nunca has tenido una cámara en mi cerebro
- Tienes miedo, por eso no puedes marcharte. Está bien Truman, yo te comprendo. Llevo observándote toda tu vida, te observé al nacer, te observé cuando diste tu primer paso, observé tu primer día de colegio, y el capítulo en el que se te cayó tu primer diente. No puedes irte Truman, este es tu sitio, conmigo. Háblame, dime algo, ¡di algo maldita sea! ¡Estás en la televisión, en directo ante todo el mundo!
- Por si no nos vemos luego, ¡buenos días, buenas tardes y buenas noches!

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