lunes, 30 de abril de 2012

RocknRolla

 La gente pregunta ¿qué es un RocknRolla? Y yo les digo que no tiene nada que ver con baterías, drogas ni viajes al hospital. No no, es mucho más que eso amigo mio. A todos nos gusta la buena vida, a unos el dinero, a otros las drogas, a otros el sexo, el glamour o la fama, pero un RocknRolla es diferente. ¿Por qué? Porque un auténtico RocknRolla quiere el pack completo.


 ¿Ves ese paquete de "Fumar mata" que hay sobre el piano? Todo lo que hay que saber de la vida está entre esas cuatro paredes. Verás que a una de tus personalidades le seducen los delirios de grandeza, un paquete dorado de cigarrillos largos con insignia regia, una atractiva insinuación de glamour y riqueza, una sutil sugerencia de que los cigarrillos son tus reales y leales amigos y eso, Pete, es falso. Tu otra personalidad intenta que te centres en la otra cara de la moneda. En aburrida negrita y sobre un fondo blanco aparece la afirmación de que esos firmes soldaditos de la muerte en realidad quieren matarte y esa, Pete, es la verdad. La belleza seductora llama a la muerte y yo soy adicto a su cautivador canto de sirena. Lo que al principio es dulce, al final es amargo, y lo que es amargo, al final es dulce. Ahora, por favor, dame fuego.


No hay primavera sin invierno, ni vida sin muerte.

sábado, 28 de abril de 2012

La última noche

¿Sabes cómo encuentran a la gente? Cuando vuelven a casa. La gente huye pero suelen volver y entonces les pillan. Así que te vas y no vuelves nunca más, no vuelves nunca. Conduciremos y seguiremos conduciendo. Iremos a algún lugar perdido. Seguiremos por esta carretera hasta donde nos lleve. Nunca has ido más allá del oeste de Filadelfia, ¿a que no? Este es un país precioso Monty. Es precioso por esa parte. Parece otro mundo, montañas, colinas, vacas, granjas e iglesias blancas.


Todos los hombres, mujeres y niños deberían ver el desierto al menos una vez antes de morir. No hay nada en kilómetros a la redonda, nada excepto arena, rocas, cactus y cielo azul. No hay ni un alma, ni sirenas, ni alarmas de coche, nadie agobiándote, ni locos soltando tacos o meando en la calle. Allí encuentras el silencio, encuentras la paz, encuentras a Dios. 

Así que conduciremos hacia el oeste, seguiremos hasta encontrar un pueblecito agradable, esos pueblos que hay por el desierto. ¿Sabes cómo aparecieron ahí? Gente que quería huir de otro sitio. El desierto es para volver a empezar. Buscaremos un bar, te invitaré a una ronda. Hace dos años que no me tomo una copa pero me tomaré una contigo, un último whisky con mi hijo. Nos lo tomaremos con calma para saborear la cebada, para que dure. Y luego me iré. Te diré que no me escribas nunca, que no vayas a visitarme. Te diré que creo en el reino de Dios y que creo que volveré a reunirme contigo y con tu madre, solo que no en esta vida. 


Olvídate de tu antigua vida. No puedes volver, no puedes llamar ni escribir. No mires nunca atrás. Móntate una nueva vida y sobre todo vívela, ¿entiendes? Tú vive tu vida tal y como tendría que haber sido, y a lo mejor, y es un poco peligroso, pero a lo mejor, después de un par de años podrás mandarle noticias tuyas a Naturelle. Crea una nueva familia y edúcales como dios manda, ¿me oyes? Dales una buena vida Monty, dales lo que necesiten. Ten un hijo. Podrías llamarle James, es un nombre fuerte. Y a lo mejor, algún día, dentro de unos años, cuando yo esté muerto y enterrado junto a tu querida madre, reunirás a toda la familia y les dirás la verdad, quién eres y de dónde eres. Cuéntales toda la historia y luego pregúntales si saben la suerte que tienen de estar ahí. Faltó tan poco para que todo eso no pasara nunca... Faltó tan poco para que vuestra vida no llegara a ser una realidad...

viernes, 27 de abril de 2012

El hombre que plantaba árboles

Cuando llegó al lugar donde quería ir, se puso a enterrar su varilla de hierro en la tierra. Hacía un hueco donde ponía una bellota y luego lo tapaba. Plantaba encinas. Le pregunté si la tierra le pertenecía. Me respondió que no. ¿Sabía de quien era? No lo sabía. Suponía que eran tierras comunales o tal vez propiedad de alguien a quien no le interesaba. A él no le preocupaba saber quiénes eran sus propietarios. Así, con extremo cuidado, plantó sus cien bellotas. Después del almuerzo empezó otra vez a escoger sus simientes. Creo que puse bastante insistencia en mis preguntas ya que contestó a ellas. Hacía tres años que plantaba árboles en esta soledad. Había plantado cien mil. De los cien mil, habían brotado veinte mil. De esos veinte mil, sabía que iba a perder la mitad a causa de los roedores o de todo lo que no podemos prever en los designios de la providencia. Quedaban diez mil encinas que iban a crecer en este lugar en el que antes no había nada.

Cuando pienso que un hombre solo reducido a sus simples recursos físicos y morales fue suficiente para hacer surgir del desierto este país de Canaan concluyo que, a pesar de todo, la condición humana es admirable. Pero cuando hago cuenta de toda la constancia que hizo falta para mantener la grandeza del alma, cuando constato cuanta encarnizada generosidad fue exigida para llegar a este resultado, me invade un inmenso respeto por  este anciano campesino sin cultura que supo llevar a bien esta obra digna de Dios.

jueves, 26 de abril de 2012

Mejor... imposible


- Me siento mejor Carol.
- Melvin, aunque quizá ahora te lo pueda parecer, tú no me conoces tan bien, no soy la respuesta para ti..
- Eh, tengo un cumplido estupendo para ti.
- ¿Sábes? No puedo estar tan cerca...
- Shh... Shh... Déjame, déjame hablar. Puede que yo sea la única persona sobre la faz de la tierra que sepa que eres la mujer más fantástica de la tierra. Puede que yo sea el único que aprecie lo asombrosa que eres en cada una de las cosas que haces, y en cómo eres con Spencer, Spens. Y en cada uno de los pensamientos que tienes y en cómo dices lo que quieres decir y en cómo casi siempre quieres decir algo que tiene que ver con ser sincero y bueno. Y creo que la mayoría de la gente se pierde eso de ti, y yo les observo preguntándome cómo pueden verte traerles su comida y limpiar sus mesas y no captar que acaban de conocer a la mujer más maravillosa que existe, y el hecho de que yo sí lo capte me hace sentir bien conmigo mismo. ¿Eso es algo malo para poderte tener cerca para ti?

martes, 10 de abril de 2012

El viaje de Chihiro

Escucha Haku. La verdad es que yo no lo recuerdo, pero mi madre me contó que una vez cuando era pequeña me caí a un río, y que luego al cabo de unos años lo secaron y construyeron encima. Pero acabo de acordarme de cómo se llamaba el río. Su nombre era río Kohaku. Tu verdadero nombre es Kohaku.

Nada de lo que sucede se olvida jamás, aunque tú no puedas recordarlo.