Y se me ocurrió pensar en los tipos, pero en todos los tipos, no en este tipo en especial. En "el tipo". El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto, pero hay una cosa que no puede cambiar. Ni él, ni tú, ni yo, ni nadie. El tipo puede cambiar de todo, de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín, no puede cambiar de pasión.
Ya no sé si es un recuerdo o el recuerdo de un recuerdo lo que me va quedando.
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