- Tenías razón. Te daba por segura y he sido duro contigo. Pero lo he hecho porque te veo como una extensión de mi mismo, y no lo eres.
- Bien, gracias por haber venido.
- Por favor, siéntate. ¿Sabes por qué no quiero ir a McCann?
- Porque odias trabajar para otros.
- No. Porque ahí fuera hay gente que compra cosas, como tú y como yo. Y ha pasado algo, algo terrible. Y la imagen que tienen de si mismos se ha borrado, nadie la comprende. Pero tú si, y eso tiene mucho valor. Contigo o sin ti, me voy a ir, y no sé si podré hacerlo solo, ¿vas a ayudarme?
- ¿Y si digo que no? ¿No volverás a hablarme?
- No, me pasaré la vida intentando contratarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario