Querido Roy, imagino que estarás enfadado, y no me extraña. Me has enseñado casi todo lo que sé, y supongo que te debo algo mejor que esto, pero siempre me has dicho que si alguna vez se me presentaba una gran oportunidad, la aprovechara, y es lo que he hecho. Por cierto, perdóname por lo del golpe en la cabeza, y por todo lo demás. Siempre has dicho que la gente como nosotros no puede permitirse el lujo de tener remordimientos. Eso me va a resultar algo más difícil, pero me esforzaré. Por si te sirve de algo, eres el mejor de todos. Nunca encontraré un socio como tú, aunque ya no lo necesito. Te quiero chaval.
Frank.
PD: considéralo un regalo
No hay comentarios:
Publicar un comentario